Infiltración epidural: 

Consiste en introducir por el agujero sacro antinflamatorios y anestésicos locales que penetran entre el disco vertebral y el tejido comprimido (duramadre en el dolor de espalda, o raíz nerviosa en la ciática), se práctica ambulatoriamente en la consulta y no hace falta hacer reposo de 24 horas cómo las epidurales que se ponen por columna lumbar, obteniéndose unos resultados muy efectivos.

Infiltraciones facetarias: 

Se introduce un producto, normalmente un antiinflamatorio, en la articulación interapofisaria vertebral productora del dolor.

Infiltraciones locales y en puntos gatillo: 

Se aplican anestésicos o antinflamatorios en zona dolorosa, ya sea en los ligamentos o en los puntos “gatillos”, que son especialmente dolorosos a la presión o en los que ésta despierta un dolor que el paciente identifica como el que siente habitualmente.

Infiltraciones de Ácido Hialurónico:

Más información

Infiltraciones intraarticulares con ozono y colágeno

¿Qué es el colágeno?

El colágeno es muy importante, ya que es la proteína que da elasticidad a muchos tejidos de nuestro cuerpo. Así podríamos decir que el colágeno es el adhesivo que mantiene unido todo nuestro cuerpo a través de los diferentes tipos de tejidos conectivos cómo los huesos, cartílagos, músculos, tendones, ligamentos etc.

El dolor articular, como su nombre indica, es aquel que afecta a las articulaciones de nuestro cuerpo. Las articulaciones son la zona de contacto entre huesos, que nos permiten movernos. Están formadas por estos huesos, el cartílago articular (tejido que recubre y protege la zona de contacto entre huesos, para evitar que rocen entre sí), los ligamentos (que une los músculos al hueso).

Todos estos componentes tiene en común que su estructura está formada por colágeno, proteína que les aporta elasticidad y resistencia.

Causas que producen el dolor articular.

El dolor articular se produce cómo consecuencia de la degradación del colágeno, especialmente del cartílago, lo que le hace perder grosor y elasticidad.

Al degradarse el colágeno los huesos empiezan a rozar entre sí y surge el dolor, que cada vez se hace más intenso.

Este desgaste de los tejidos de la articulación se produce por la edad, pero también en personas jóvenes que fuerzan sus articulaciones, cómo los deportistas, las personas con sobrepeso ó las que ejercen trabajos que exigen esfuerzos articulares ó posiciones forzadas durante largo tiempo.

Infiltraciónes con Ozono y Colágeno

La combinación de ozono con colágeno tiene una potencia equivalente a la cortisona, pero sin los efectos secundarios habituales de la misma. El colágeno tiene, además, la capacidad de regenerar y lubricar el cartílago, con lo que mejora el estado de la artrosis del paciente en lugar de sólo eliminar el dolor, por lo que es un tratamiento curativo no sólo calmante, aunque también es muy efectivo es esta faceta.

En la Clínica del Dr. Albert somos pioneros en la utilización de esta técnica, con resultados altamente satisfactorios, siempre siguiendo la trayectoria que mantenemos desde hace más de 20 años con los más novedosos tratamientos contra el dolor.

Intervención neurorreflejoterápica:

Se estimulan fibras nerviosas de la piel, con los nervios implicados en el dolor, la inflamación y la contractura muscular. Para hacerlo se implanta superficialmente en la piel un material quirúrgico (grapas quirúrgicas), que se deja introducido unos tres meses.

Manipulaciones vertebrales:

Son maniobras que realiza un especialista para provocar movimientos en la columna vertebral del paciente. Esos movimientos son habitualmente rápidos, de corto recorrido y afectan solo o sobre todo a una vertebra. Se puede realizar mediante metodología osteopática o quiropráctica.

Estiramientos musculares.

Mesoterapia:

Introducimos con una aguja muy fina y muy corta, intradérmicamente, microdosis de medicamentos homeopáticos o convencionales en las zonas responsables del dolor, inflamación y ó contractura muscular.

Mesoperfusión:

Esta técnica de tratamiento está especialmente indicada para la artrosis vertebral (cervical, dorsal, lumbar) y consiste en introducir subcutáneamente en la región a tratar una medicación específica para esta patología, diluida dentro de un gotero de 250 cc de suero fisiológico.

mesoperfusion+g

Tracciones:

Es estirar mecánicamente la columna

Electroterapia:

Consiste en aplicar ultrasonidos, corrientes interferenciales, farádicas, ondas de radar, etc., para mejorar la contractura muscular, la inflamación y el dolor.